Edimburgo
Edimburgo (en inglés: Edinburgh; en gaélico escocés: Dùn Éideann) es la capital y segunda ciudad más grande de Escocia. Esta ubicada en la costa este de Escocia a orillas del río Fiordo de Forth y en la autoridad unitaria local de la Ciudad de Edimburgo. Ha sido la capital de Escocia desde 1437 y es la sede del gobierno escocés. La ciudad fue uno de los centros más importantes de educación y cultura durante la Era de Ilustración, gracias a la Universidad de Edimburgo. Los distritos, The Old Town y New Town, los cuales hacen parte de la ciudad, fueron nombrados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad en 1995. De acuerdo al censo del 2001, Edimburgo tiene un población total de aproximadamente 453.000 habitantes y una superficie total de 260 km².
De Compras
Los productos típicos de Escocia son las telas de cuadros escoceses, la joyería de inspiración celta, el shortbread (mantecados) y, por su puesto, el whisky. Podrá adquirir estos productos en cualquiera de las tiendas especializadas en ellos que se dispersan por toda la ciudad, como por ejemplo la popular y céntrica Princes Street, además de los grandes almacenes Jenners y tiendas de todas las grandes cadenas. Si se prefiere tiendas más personales e íntimas, de esas que reflejan la personalidad de sus dueños, no se pierda Victoria Street, que además es uno de los paisajes más fotogénicos. Acérquese a explorar algunas de las tiendas en lugares como Causewayside (la meca de los buscadores de antigüedades), Broughton Street y Stockbridge. Si lo que quiere es comprar souvenirs, prendas de punto y artículos típicamente escoceses, como el kilt y el tartán, que forman parte de la iconografía tradicional escocesa, el Royal Mile es el lugar al que acudir.
En el centro del barrio gay de Edimburgo, más conocido como el Pink Triangle (Triángulo Rosa) le espera la ultramoderna Broughton Street, donde se encuentran las tiendas de ropa de diseño y regalos originales, los bares y los restaurantes más cool.
Formalidades
Los ciudadanos de la Unión Europea pueden vivir y trabajar en Escocia sin ningún control de inmigración. Los viajeros procedentes de Hispanoamérica necesitan pasaporte para entrar y, según el país del que procedan, también visado. Los de Estados Unidos, Australia, Canadá, Suráfrica y Nueva Zelanda pueden permanecer seis meses sin visado.
Restauración y Diversión
Los chefs escoceses tienen a su disposición una gran variedad de ingredientes frescos, como carne, marisco y verduras. Se han forjado una bien merecida fama de preparar los mejores guisos de caza del mundo, como el salmón ahumado, el venado y las aves. Otros platos escoceses legendarios a destacar son las gachas, el shortbread (tortas dulces secas y quebradizas) y el haggis (trocitos de vísceras de animales mezclados con copos de avena y cocidos en una tripa de cordero; también existe su versión vegetariana), y el caldo escocés. El whisky es aún hoy el principal producto de exportación del país.
Curiosamente, Edimburgo destaca por sus clubes ultramodernos ubicados en edificios de viviendas del siglo XV y por los artistas come-fuegos que se exhiben ante las mansiones georgianas; esta urbe sabe cómo mezclar la modernidad con el medievo.
Edimburgo podría considerarse la ciudad menos escocesa de toda la zona. El turismo, su proximidad con Inglaterra y su población multicultural y sofisticada la distinguen. Y su animada vida nocturna, su población universitaria y el reducido, aunque en auge, ambiente gay combinado con sus festivales desenfrenados la convierten en una metrópoli dispuesta a comerse el mundo.