Alemania
Limita al norte con el mar del Norte, Dinamarca y el mar Báltico; al este con Polonia y Chequia; al sur con Austria y Suiza y al oeste con Francia, Luxemburgo, Bélgica y Países Bajos.
Datos Generales
Durante 74 años (1871-1945) fue un Estado unido, pero fue dividido al término de la Segunda Guerra Mundial en la República Federal de Alemania (conocida como Alemania Occidental) y la República Democrática Alemana (conocida como Alemania Oriental). El 3 de octubre de 1990, e Alemania volvió a ser una nación unida cuyo sistema político paso a ser el de República Democrática Parlamentaria.
Su extension es de 357.021 km² y Berlín es la capital y la ciudad más importante. La religión Católica es la mayoritaria aunque convive con la islámica y la judia. Consta de 82.210.000 habitantes de los cuales el 92% son alemanes y el 2,5% turcos también viven minorías como la yugoslava, italiana, griega, bosnia, polaca, croata, austriaca, norteamericana, entre otras generando un gran número de nacionalidades y etnias.
El idioma oficial es el aleman y la moneda es el euro. Los principales recursos económicos son los vehículos, ingeniería, industrias química, metalúrgica, manufacturera y textil.
La Hora local es GMT+1; GMT+2 en verano
Electricidad: 220V, 50 Hz
Se utiliza el sistema métrico para medidas y pesos
Alemania consta con 17 millones de visitantes al año
De Compras
Los productos alemanes destacan por su buena calidad y se pueden encontrar una gran variedad de ellos como: artesania típica con piezas como el cristal, trabajado en distintos diseños, fina porcelana, objetos de cuero como zapatos, cinturones y maletas, artículos realizados con estaño fundido asi como otros realizados con barro, se puede adquirir buenas reproducciones de arte y libros, sin olvidar sus vinos además de sus famosas cervezas
Para Visitar
Es intersante visitar algunos de sus hermosos palacios, castillos, monasterios, torres, ciudades amuralladas, pero cabe destacar la Selva Negra, las Montañas de Haz y los Alpes Bávaros, las costas del Mar del Este y por supuesto navegar por el Danubio.
Formalidades
Para entrar en Alemania sólo se necesita el DNI para miembros de la Comudidad Europea, EE.UU., Canadá, Autralia, Nueva Zelanda y Japón.
Restauración y Diversión
En Alemania las festividades agrupan desde las fiestas paganas de la cosecha hasta las galas de ópera de etiqueta.En todo el país se suceden festivales de invierno, y las grandes ciudades como Colonia, Munich y Maguncia explotan en Carnaval justo antes del Miércoles de Ceniza.
La rica herencia musical alemana se exhibe en una plétora de festivales.Algunas poblaciones se centran en un compositor particular, como el Festival de Bach en Turingia, que se celebra en marzo, o el Festival de Richard Wagner en Bayreuth, a lo largo del mes de julio; otros espectáculos se basan en temáticas concretas. Los festivales de jazz de Francfort (abril), Stuttgart (abril) y Berlín (noviembre).
El otoño es una magnífica temporada para la algarabía de las cosechas, especialmente en Renania, donde el Rin en Llamas ofrece barcazas cargadas de fuegos artificiales. También destaca la Oktoberfest, la gran fiesta anual de la cerveza de Munich. En casi todos los pueblos de Baviera se celebran fiestas dedicadas a la cerveza. Las familias alemanas celebran con intensidad la Navidad, con mayor profusión en Lübeck, Munich, Berlín, Nuremberg, Münster, Essen y Heidelberg.
La dieta alemana se fundamenta en la carne y las patatas, a pesar del progresivo aumento de restaurantes vegetarianos en los últimos años. Un buen desayuno alemán se compone de bollos, mermelada, queso, carnes frías, huevos cocidos y café o té. La principal comida del día es el almuerzo pero, según la abundancia del desayuno, se puede tomar un Bratwurst a mediodía en cualquiera de los numerosos Imbiss (puesto de comida para llevar). Si bien la cena se supone más ligera, suele traducirse en un plato de salchichas acompañadas de unas bolas de masa hervida. La cerveza es la bebida nacional y uno de los fenómenos culturales que merece la pena explorar; es excelente y relativamente barata.
Excursiones
Berlín es una de las ciudades más fascinantes del mundo y que ha vivido más conflictos a lo largo de la historia. Es el eje central de Alemania, y su importancia se refleja en sus grandes edificios públicos, museos y teatros, así como en sus restaurantes y elegantes salas de fiesta. La vida cultural berlinesa goza de una vitalidad y prestigio inigualables, tanto por sus modernas y cuantiosas infraestructuras como por sus festivales, fiestas y conciertos al aire libre. En la actualidad, la ciudad es el epicentro del trascendental proyecto de reunificación.
Berlín es una ciudad que se puede explorar a pie. Se recomienda pasear desde Alexanderplatz hasta la Puerta de Brandenburgo a través de Unter den Linden. En el cercano Kulturforum se encuentran museos y salas de concierto en la zona sureste de Tiergarten; visitar esta zona puede llevar varios días.
Munich se presenta como una ciudad cosmopolita característica del continente europeo. Sus habitantes pueden disfrutar de los más dispares atractivos de la urbe, desde la vertiginosa elegancia de sus grandes bulevares hasta los bailes tradicionales, como el oompah. Compacta y manejable, esta metrópoli posee una embriagadora mezcla de glamour y abandono; cuenta con múltiples teatros, con buenos museos y con numerosos jardines, sin olvidar sus incontables cervecerías.
Se recomienda visitar el Deutsches Museum, donde se presenta la mayor muestra de ciencia y tecnología del mundo, con actividades interactivas y atractivas demostraciones de los inventos humanos, desde la minería a la observación de las estrellas. El Englischer Garten es uno de los mayores parques urbanos de Europa; se puede pasear por sus senderos, disfrutar de sus arroyos, atravesar sus puentes y deleitarse con los cisnes. También es posible tomar el sol desnudo sobre el césped.
Partiendo de Munich se pueden realizar otras muchas excursiones. Destacan los Alpes bávaros, muy atractivos si el día es claro; la carretera Romántica, que enlaza pueblos típicos de la zona occidental de Baviera; así como el campo de concentración de Dachau, al noroeste de la ciudad.
Francfort del Main, denominada así para distinguirla de Francfort del Oder, se ha convertido en el centro financiero y geográfico de Alemania occidental. Una gran parte de la riqueza del país proviene de sus habitantes, y cerca del 10 por ciento de los impuestos de la ciudad se destina a la cultura. Es una de las urbes alemanas con más museos. El Museo Städel alberga una magnífica colección de obras que abarcan desde el Renacimiento hasta el siglo XX; entre los grandes maestros que forman parte de sus fondos destacan Durero, Rembrandt, Vermeer, Monet, Van Gogh, Cézanne, Picasso, Matisse, Bacon, Baselitz y Serra. El Museo de Arte Moderno ofrece una interesante selección de obras que forman parte del Pop Art, con trabajos de Lichtenstein, Warhol y Wesselmann, entre otros, piezas de arte contemporáneo -pertenecientes a creadores veteranos y noveles-, así como creaciones de artistas que han seguido con un proyecto durante muchos años, como Gerhard Richter, Bernd y Hilla Becher y On Kawara. El panorama musical de Francfort es muy animado, y el jazz destaca por su gran calidad. Su bebida local, denominada Ebbelweï, es una especie de sidra extremadamente fuerte, muy conocida en todo el mundo. En esta metrópoli pasan al cabo del día unos 1.500 trenes, lo que posibilita la comunicación con cualquier punto del país.
A una hora al norte de la ciudad se alza la encantadora ciudad de Marburgo, una animada población universitaria donde se han habilitado diversas cafeterías que siguen las tendencias actuales. También hay una gran afición a los pubs ubicados en las admirables calles empedradas.
Heidelberg ciudad turística por excelencia, Heidelberg cuenta con un magnífico castillo de estilo gótico-renacentista. Esta bella urbe recibe cuatro millones de visitantes al año a pesar de su escasez de alojamientos económicos y de los elevados precios de sus restaurantes. Es inevitable sentir la atracción romántica del castillo, y se puede huir de las hordas de los turistas caminando por alguno de los senderos que recorren las colinas de los alrededores y disfrutando de su paisaje. También resulta espectacular la Gran Tinaja, con una capacidad de hasta 220.000 litros. Si se pasea por las calles de la parte posterior de la población, es posible toparse con algún lugar donde los estudiantes suelen tomar la espuela, y pasar horas en una cafetería junto a poetas y otros curiosos personajes. Heidelberg se beneficia de las frecuentes conexiones ferroviarias con Francfort, Stuttgart, Munich, y otros destinos.
Lübeck en Schleswig-Holstein, el estado situado más al norte de Alemania, se encuentra Lübeck, una extraordinaria ciudad medieval. Aunque se puede acceder fácilmente desde Hamburgo, se aparta de las principales rutas turísticas y puede ser una buena y tranquila alternativa frente a las masivas atracciones que ofrece el Sur. En 1987 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. A pesar de que fue totalmente bombardeada durante la II Guerra Mundial, ha sido reconstruida con acierto y conserva todo su encanto, sobre todo su centro histórico, formado en su mayoría por residencias patricias de los siglos XV y XVI, monumentos públicos, iglesias y almacenes de sal. Está repleta de lugares donde alojarse por un precio módico y también goza de una buena variedad de restaurantes económicos. En Lübeck se halla el encantador Marionettentheater, teatro de marionetas, que merece la pena visitar. En el interior de la Marienkirche (iglesia de Santa María), se puede contemplar un duro recuerdo de la guerra: las campanas de la iglesia se estrellaron contra el suelo de piedra a consecuencia de un bombardeo, y los habitantes han mantenido los fragmentos justo donde cayeron, con un pequeño letrero que reza: "En señal de protesta contra la guerra y la violencia".