La semana santa está a la vuelta de la esquina y Córdoba es un lugar que merece una visita en cualquier época del año, pero, posiblemente, en estas fechas, adquiera aún más belleza si cabe. Sus calles, sus gentes y su arquitectura son motivos más que suficientes. Pero, además, debemos destacar su gastronomía. La ciudad enamora a primera vista, algo que ya han confirmado el más de millón de visitantes que recibe años tras año. Eso sí, si estás pensando en visitarla esta semana santa, reserva tu hotel cuanto antes, sobre todo si te apetece quedarte en la parte histórica de la ciudad.

Si hay un monumento imprescindible cuando viajas a Córdoba es la Mezquita. Un lugar que deja con la boca abierta a todo el que traspasa sus muros. La Mezquita Catedral de Córdoba es única y su belleza y perfecta armonía se observa desde el Patio de los Naranjos.

 

 

Sin embargo, hay otro edificio que ningún visitante deba dejar pasar de largo. El Alcázar de los Reyes Cristianos, un gran complejo, fortaleza y palacio, que esconde un auténtico paraíso que combina la sobriedad del exterior con un interior lleno de lujo y detalle.

Pero no olvides que, Córdoba, es una de las ciudades monumentales más importantes de España, por lo que conocer la ciudad te llevará unos días si quieres entrar en los baños, caballerizas, iglesias, plazas o palacios.

La semana santa sen Córdoba te permitirá disfrutar de su monumentalidad, pero también de una de las tradiciones andaluzas más arraigadas como son las cofradías y los pasos en la calle que se pierden en las calles estrechas del casco histórico. La devoción y la fiesta se juntan y los días son interminables, llenos de experiencias y emociones.

Perderte en el l barrio judío

Una de las zonas más bellas de la ciudad es posiblemente las callejuelas de la judería. Perderte en ellas es un auténtico placer. Se trata del barrio que habitó la importante comunidad judía cordobesa entre los siglos X y XV. Un ramillete de calles encaladas y sinuosas que te conducirán a alguno de los rincones con más encanto de la ciudad, como la calleja de las Flores, la más fotografiada de la judería. Casas encaladas de blanco adornada de macetas con flores rojas. Te recomendamos ir a primera hora de la mañana ya que no hay turistas y podrás disfrutarla con mucha más tranquilidad, casi en silencio.

En esta zona encontrarás el museo Taurino, la casa de Sefarad, el Zoco, y otro de los lugares imprescindibles de la ciudad: la Sinagoga. El único templo judío que se conserva en Andalucía y una edificación de gran belleza.

Baños árabes y patios cordobeses.

Disfrutar de los baños árabes o Hamman es un placer y algo que debes probar. Un auténtico lujo y una experiencia relajante, pero te advertimos que, si vas en una fecha concurrida de turistas, debes hacer tu reserva online con antelación, ya que las plazas, como en los monumentos más importantes, se agotan.

Será todo un placer para la vista y el olfato, la visita a los patios cordobeses, para la que debes sacar una entrada que te dará acceso a un conjunto de casas. Algunos son de acceso gratuito, menos monumentales, pero quizás más auténticos.

Comer: cañas y muchas tapas.

En Andalucía la gastronomía es única y forma parte del programa de cualquier viajero. En Córdoba existe una gran variedad y sugerencias para todo tipo de gustos. Si buscas picoteo y platos típicos, te recomendamos las tabernas cordobesas con solera. Las mejores se encuentran en el barrio de la Judería. Prueba el flamenquín, las berenjenas fritas con miel y el rabo de toro.

Uno de los lugares más bonitos y con más ambiente de la ciudad, es la plaza de la Corredera. Está llena de bares y restaurantes, y por la noche tiene mucho ambiente convirtiéndose en un lugar animado para comer y beber en la calle si el tiempo acompaña.

Con amigos, familia, pareja o sólo, la ciudad te ofrece un gran abanico de posibilidades y entretenimiento que te llenarán los sentidos y te harán cargarte de energía durante esta semana santa. ¡Visita Córdoba! La ciudad sorprende y enamora.